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Macerados de plantas en aceite paso a paso

Qué le hace cada aceite a tu jabónJabón de Castilla: cero atajosTu primera tanda en frío, paso a paso

Tiré 500 gramos de aceite de oliva por meter caléndula recién cortada en el frasco. A los diez días olía a establo y tenía una nube blanca flotando en el fondo. Ese fue mi primer macerado y es el error que casi todo el mundo repite.

Un macerado bien hecho es otra cosa: un aceite teñido de naranja o de verde, que huele a la planta y que entra en la tanda como cualquier otro aceite. Cuesta tres semanas de paciencia o dos horas de fuego suave. Tú eliges el reloj.

Hay un ingrediente de menos de tres dólares que duplica la vida del macerado y que casi nadie añade. Te lo cuento cuando lleguemos al envasado, porque ahí es donde se decide si te dura un año o tres meses.

Índice

🌿 La planta va seca, siempre seca

Un macerado es planta seca dentro de aceite. Punto. Una hoja recién cortada es más agua que otra cosa, y esa agua es la que pudre el aceite: donde hay agua crecen los microorganismos, y un aceite sin agua no se contamina.

Ese mismo principio manda cuando eliges entre agua, infusiones o leche para disolver la sosa: todo lo que lleva agua caduca antes. En el macerado no hay conservante que valga, así que la única defensa es secar.

Error común

Sábila fresca dentro del aceite

La pulpa de la sábila es un gel que es casi todo agua. Metida en aceite fermenta en menos de una semana y arrastra el frasco entero. Si la quieres en el macerado, va deshidratada: en láminas finas, secada a la sombra hasta que cruja al partirla.

Secar es fácil: la planta cortada, extendida en una bandeja a la sombra y con aire, nunca al sol directo, que se lleva el aroma. Romero y lavanda me tardan una semana; los pétalos de caléndula, cuatro o cinco días. Si se dobla sin romperse, todavía tiene agua.

Qué aceite aguanta un macerado sin ponerse rancio

El aceite del macerado va a pasar semanas al aire y a veces al sol. Necesitas uno estable frente a la oxidación: oliva y girasol alto oleico aguantan; el girasol común de cocina, no. Se enrancia en dos o tres meses y arrastra el jabón con él.

Cómo sabes que un aceite se pasó: por el olor, a cera vieja o a nuez pasada. Si lo hueles en el frasco, no entra en la tanda, porque de ahí salen las manchas naranjas y el jabón que huele a rancio por oxidación.

El oliva tiñe de verde y huele a lo que huele; el girasol alto oleico es casi incoloro y casi sin olor, y deja que la planta mande. Si usas el oliva verde intenso de la cocina, tu jabón de lavanda huele a ensalada. Repasa qué aporta cada aceite al jabón antes de elegir.


La planta no cambia la sosaMacerar caléndula en oliva no cambia la sosa que necesitas: sigues calculando ese aceite como oliva puro, con el índice de saponificación de cada aceite. La planta no saponifica. Solo el aceite.

⏳ Tres técnicas, tres relojes

Las tres llegan al mismo sitio. Cambia el tiempo y cuánto castigas el aceite: a más calor, menos espera y más riesgo de pasarte de temperatura.

La proporción, en gramos

1 parte de planta seca por 5 de aceite, pesadas: 50 g de caléndula seca en 250 g de oliva. Con plantas que abultan mucho, como lavanda o hierbabuena, 1 por 10: 25 g en 250 g. Siempre en báscula, nunca «un puñado». Vale para las tres técnicas.

En frío: 3 a 4 semanas y agitar a diario

Frasco de cristal con la planta seca, aceite hasta cubrirla con dos dedos de margen, tapa y a un armario. Cada día lo agitas 30 segundos. Si te olvidas tres días, la planta que asoma por encima del aceite se enmohece. Entre 21 y 28 días está listo.

¿Al sol o en armario? El sol acelera y da más color en menos días, pero también oxida el aceite. Yo uso sol solo con oliva y solo con caléndula, y nunca más de tres semanas. Con lavanda y hierbabuena, armario: el calor se lleva el aroma.

Al baño maría: 2 a 3 horas a 50-60 grados

Olla con agua, dentro un recipiente metálico con planta y aceite, y un termómetro clavado en el aceite, no en el agua. Entre 50 y 60 grados durante 2 o 3 horas. A partir de 60, la planta se fríe y el aceite se oscurece.

Aquí es donde casi todo el mundo la caga: el fuego al mínimo y aun así se pasa. Solución: apaga y enciende. Cuando marque 60, fuego fuera; cuando baje a 50, fuego dentro.

En olla lenta: la rápida

Misma proporción, olla en modo bajo o mantener caliente, tapa puesta y termómetro para que no pase de 60 grados. La mía, en mantener caliente, se queda en 55. Mide la tuya solo con aceite antes de meter la planta.

En una tarde tienes color y aroma comparables a tres semanas en frío. Es mi método cuando una clienta me pide caléndula el viernes para el lunes. Te lo digo por experiencia: el macerado rápido no es peor, es menos romántico.

Colar, prensar y envasar

  1. Cuela por gasa doble. Gasa sobre un colador y el aceite tibio, nunca caliente: a menos de 40 grados cuela limpio y no te quemas.
  2. Prensa la gasa. Retuércela con las manos limpias hasta la última gota. Ahí queda el aceite más cargado de color; regalárselo a la basura es tirar dinero.
  3. Deja reposar 24 horas. El polvo fino de la planta baja al fondo. Trasvasa el aceite limpio y desecha el poso, que es lo que se enrancia primero.
  4. Añade la vitamina E. Al 0,5% en peso: 1,25 g por cada 250 g de aceite. En frío, siempre.
  5. Envasa en cristal oscuro. Lleno hasta el cuello, con el mínimo de aire, y etiqueta con planta, aceite y fecha.

El ingrediente que te prometí

Es la vitamina E: un antioxidante natural que frena el rancio de la fase grasa. Va al 0,5% y se añade con el aceite ya frío, porque el calor la estropea. En mi armario, un macerado de oliva con vitamina E y en cristal oscuro aguanta 12 meses; sin ella, 6. Con girasol común, 3 y con suerte.

El plástico no. Los aceites y los aromas no se llevan bien con el plástico, y un frasco transparente en la ventana es un macerado rancio en un mes. Fresco, oscuro y lleno hasta arriba: esa es toda la ciencia del almacenamiento.

🧼 Las plantas que de verdad sirven en jabón

Muchas plantas huelen de maravilla en el frasco y no aportan nada a la pastilla. Estas seis pasan la prueba, y anótalo en tu libreta: cada una tiene su aceite.

Planta seca Aceite que le va Qué se nota en el jabón
Caléndula Girasol alto oleico Naranja suave; la que más color da
Romero Oliva Verde grisáceo; aroma herbal discreto
Manzanilla Girasol alto oleico Amarillo pálido; bien en jabones para piel sensible
Lavanda Oliva Casi nada de color; aroma leve
Hierbabuena Oliva Verde; el aroma se va en el curado
Sábila deshidratada Oliva Sin color; tacto algo más suave

Fíjate en que ninguna va fresca. El romero picado dentro del molde del jabón de romero de siempre es decoración, no macerado: son cosas distintas. Y si quieres aroma de verdad, eso lo dan los aceites esenciales seguros para jabón añadidos en traza, no el frasco.

Lo que la sosa se come (y lo que no)

Aquí viene lo honesto. En la saponificación en frío paso a paso la sosa reacciona con todo el aceite, macerado incluido, y buena parte de lo que la planta soltó no sobrevive a la reacción. Lo que sí sobrevive: el color y una fracción pequeña del aroma.

Un jabón de macerado de caléndula es un jabón que luce naranja y que puedes vender contando de dónde sale ese color. No es un tratamiento y no cura nada. Limpia, y limpia bonito. Con eso ya vale.

Si quieres conservar algo más, mete el macerado como parte del sobreengrasado: calcula la sosa para el resto de aceites y añade el macerado en traza, cuando la mezcla ya espesó. Y para que el olor dure meses, el trabajo no lo hace la planta, lo hacen los fijadores y la técnica del anclaje.

Pon hoy 50 gramos de caléndula seca en 250 de aceite y agítalo cada mañana. En tres semanas tienes el aceite que va a teñir tu próxima tanda, jabonera. Y dónde conseguir esa caléndula sin pagarla a precio de azafrán te lo cuento en dónde comprar materia prima de calidad.

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Qué le hace cada aceite a tu jabónJabón de Castilla: cero atajos
Marisol Vera, autora del curso de jabones artesanales

Marisol Vera

Empece a hacer jabones en la cocina de mi casa, en Medellin, con una olla vieja y una gramera de reposteria. Trabajaba en una farmacia y no aguantaba mas. Hoy vivo de esto y llevo ocho anos ensenando a otras personas a hacer lo mismo. Aqui te cuento todo lo que a mi nadie me conto: las medidas exactas, los errores que me costaron tandas enteras y la parte que casi nadie explica, que es como vender lo que haces sin regalarlo. Si algo no te sale, escribeme en los comentarios: a mi tambien se me han separado las capas.

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