Jabón de arcilla verde y espirulina en dos capas

Empieza aquíUn jabón de dos capas que se abre en dos rodajas al desmoldar duele más que uno que sale feo. Cien gramos de base tirados y ni siquiera puedes usarlo, porque cada mitad queda finita y se parte en la ducha. A mí me pasó las tres primeras veces que probé este jabón.
Hoy lo hacemos bien a la primera, jabonera: arcilla verde abajo, espirulina arriba, cien gramos en total y los activos pesados al gramo. Hay un paso de diez segundos que casi todo el mundo se salta y es el que decide si sale entero. Te lo cuento cuando lleguemos a la segunda capa.
Si nunca has fundido base de glicerina, pasa antes por qué base de glicerina comprar y cuál evitar: aquí usamos dos distintas, una blanca y una transparente, y la diferencia se ve justo en la línea donde se juntan.
🌿 Lo que lleva cada capa, pesado al gramo
Este jabón son en realidad dos jabones de 50 gramos, uno encima del otro. Comparten el aceite y el aroma; cambian la base y el activo. Pesa todo antes de encender nada, porque la glicerina fundida no espera a que busques la cuchara.
| Ingrediente | Capa de abajo | Capa de arriba |
|---|---|---|
| Base de glicerina | 50 g blanca | 50 g transparente |
| Activo en polvo | 2 g de arcilla verde | 2 g de espirulina |
| Aceite de aguacate | 2 g | 2 g |
| Aceite esencial de menta | 4 gotas | 3 gotas |
La capa blanca: arcilla verde
La arcilla verde absorbe grasa y arrastra impurezas, y deja un exfoliado tan leve que sirve para la cara. Sobre base blanca el verde queda opaco, como un jade lechoso. Si dudas entre verde, blanca, roja o rosa, en qué arcilla va con cada tipo de piel las comparo una por una.

La capa transparente: espirulina
La espirulina es un alga en polvo antioxidante y cargada de vitaminas, y tiñe la base transparente de un verde botella profundo. Con dos gramos ya colorea: aquí no va ni una gota de colorante. Huele a alga, sí, pero de eso se encarga la menta: astringente, tonifica y deja olor a limpio.
La cuenta del 10% hecha con este jabón
Cada capa es un jabón de 50 gramos y admite máximo 5 gramos de activos. Aquí van 4: dos de polvo y dos de aceite de aguacate. Las gotas de aceite esencial no entran en esa cuenta. La regla entera, con sus excepciones, está en la regla del 10% de aditivos en glicerina.
8 gramos sobre 100, y sobra margen
Capa blanca: 2 g de arcilla + 2 g de aguacate = 4 g. Capa transparente: 2 g de espirulina + 2 g de aguacate = 4 g. Total: 8 g de activos en 100 g de base, un 8%. El tope es 10 g, pero no hay obligación de llegar a él; con 8 el jabón no suda, no se ablanda y hace espuma normal.
🔥 La primera capa: funde, mezcla, espera
- Funde 50 g de base blanca. Cortada en trozos pequeños y del mismo tamaño, para que se derrita pareja y sin recalentar ningún lado.
- Añade los 2 g de aceite de aguacate. Mezcla hasta que no veas bolitas flotando en la superficie: si el aceite se ve, no está integrado.
- Echa los 2 g de arcilla verde. Remueve hasta que desaparezca el último grumo.
- 4 gotas de aceite esencial de menta. Mezcla, vierte en el molde y rocía alcohol con atomizador para reventar las burbujas.
Cuándo está lista para recibir la segunda
Toca la superficie con la yema del dedo. Si aguanta sin hundirse pero notas que por debajo sigue blandita, es el momento. Si esperas a que esté dura del todo, la segunda capa no agarra; si te adelantas, los dos verdes se mezclan y pierdes la línea.

No te doy minutos porque depende de tu molde y cocina; el vídeo tampoco los da. Mientras cuaja, funde la base transparente y déjala lista con su aceite y su espirulina. Para tres, cuatro o las capas que quieras, la técnica completa está en jabones en capas que no se separan nunca.
El pegamento que casi todo el mundo se salta
Aquí está el paso que te anuncié. Antes de verter la segunda capa, rocía alcohol otra vez sobre la primera ya cuajada. El alcohol no solo revienta burbujas: es el pegamento entre capas. Sin él, el jabón sale del molde y se abre en dos.
Segundo seguro: con un palito de punta fina raya la superficie en líneas cruzadas. Esa textura le da a la capa nueva dónde agarrarse. Alcohol y rayitas, siempre las dos cosas. Esto no me lo contó nadie, y por eso tiré las tres primeras tandas.
La temperatura de la segunda capa
La base transparente no puede ir muy caliente. Si la viertes recién fundida y humeando, funde la superficie de la capa blanca y la línea entre las dos sale ondulada o sucia. Derrítela, mezcla el aceite y la espirulina, y déjala perder temperatura un momento antes de verter.
Con la espirulina es fácil olvidar el aceite esencial, porque el color ya está y parece terminado. Las 3 gotas de menta van antes de verter, nunca encima del molde. Para combinar activo y aroma sin que se peleen, mira cómo acertar con el color y el aroma.

💧 Vierte la segunda capa y no toques nada
Vierte despacio y desde poca altura, para no abrir cráteres en la capa de abajo. Rocía alcohol en la superficie y deja el molde donde está. Cuando esté totalmente frío y sólido, despega las orillas de la silicona, voltea y presiona el centro.
Mover el molde deja rayasSi recolocas el molde antes de que el jabón esté sólido del todo, la superficie queda con ondas y marcas. No es grave, es estético, pero si vendes se nota. Vierte en el sitio donde va a quedarse hasta que esté frío.
Al desmoldar verás que parte de la arcilla se fue al fondo: la capa blanca queda más cargada abajo y más limpia arriba. Pasa con los polvos finos y no afecta al uso. Si quieres menos sedimento, incorpora la arcilla con la base un poco menos caliente.
Para qué piel es y cuántas veces por semana
Es un jabón de uso facial: el grano de la arcilla es tan fino que exfolia sin rascar. Pero la arcilla absorbe mucho y a diario reseca. Usa el lado blanco de arcilla 2 o 3 veces por semana y el lado transparente de espirulina, más suave, el resto de días.
Dos jabones en uno y un solo producto en el baño. Limpia y acompaña, no cura: si tu piel está en tratamiento, sigue con él y usa esto como lo que es, jabón. Anótalo en tu libreta con la fórmula y la fecha; al mes ya sabrás qué lado te gusta más.
Cuando domines dos capas, las cuatro son el mismo truco repetido: alcohol, rayitas y paciencia con el dedo. El siguiente reto es que ese olor a menta siga ahí cuando lo regales dentro de tres meses, y de eso va la técnica del anclaje para que huela por meses.

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