Clase 19. Los 12 errores que arruinan una tanda (y cómo se arreglan)
Tienes un jabón raro en la mano y no sabes qué le pasó. Yo he estado ahí más veces de las que me gustaría: a mí se me separaron las capas las tres primeras veces, y tiré dos kilos de base antes de entender por qué sudaba. Esta clase existe para que no tires ni un gramo más.
Busca tu síntoma en la tabla, salta a tu apartado y sal de aquí con el diagnóstico hecho. Y un aviso: hay un error de la lista que casi nadie considera error, y es el que más plata cuesta a la larga. Es el número 9.
| Síntoma | Causa más probable | Dónde se explica |
|---|---|---|
| Gotitas en la superficie | Base recalentada o exceso de activos | Clases 6 y 7 |
| Las capas se despegan | Sin alcohol, sin rayar o segunda capa muy caliente | Clase 9 |
| Blando o chicloso | Más del 10% de activos o demasiado aceite | Clase 7 |
| Burbujas y cráteres arriba | No rociaste alcohol al verter | Clase 8 |
| Rayas y marcas onduladas | Moviste el molde antes de tiempo | Clase 16 |
| El exfoliante se fue al fondo | Base demasiado caliente | Clases 5 y 6 |
| Grumos de polvo | Polvo echado en seco a la base | Clase 7 |
| Raspa la piel | Partícula demasiado gruesa | Clase 7 |
| No puedes repetirlo | No pesaste ni anotaste | Clase 3 |
| La masa se endureció en el bol | Fragancia aceleradora o temperatura alta | Clase 13 |
| Pica o tira al usarlo | Curado corto o sosa mal calculada | Clases 11 y 15 |
| Huele a cocina | Utensilios compartidos | Clase 3 |
- 1. Mi jabón suda
- 2. Se me separaron las capas
- 3. Quedó chicloso y blando
- 4. Tiene burbujas y cráteres arriba
- 5. Tiene rayas y marcas raras
- 6. El café se fue todo al fondo
- 7. Me quedaron grumos del polvo
- 8. Raspa y no lo puedo usar en la cara
- 9. No pesé y no sé repetirlo
- 10. Se me disparó la traza
- 11. Pica o tira al usarlo
- 12. Usé la cuchara de la cocina
1. Mi jabón suda
Tu base es glicerina con agua. Si la recalientas, pierde esa humedad y luego la busca en el aire: las gotitas son la base recuperando lo que le quitaste. La otra causa es pasarte de activos, porque el jabón pierde estabilidad y suelta lo que no puede sujetar.
Arreglo: parcial. Sécalo con papel absorbente y envuélvelo en film bien tenso; se usa sin problema, pero no lo vendas como perfecto. Para la próxima: trocitos pequeños y parejos, microondas en intervalos de 10 segundos removiendo entre uno y otro, y film en cuanto esté completamente frío, no tibio. En cómo fundir la base sin arruinarla está el procedimiento entero.
2. Se me separaron las capas
Sacas el jabón del molde y en vez de uno tienes dos delgaditos. Tres causas, y a mí me pasaron las tres: no rociaste alcohol sobre la primera capa, no la rayaste, o vertiste la segunda demasiado caliente y fundió la unión.
Arreglo: no lo hay. Cada capa vale como jabón suelto, o la refundes. Para la próxima: espera a que la primera capa aguante el dedo sin hundirse, haz rayitas con un palito, rocía alcohol y vierte la segunda templada. El alcohol es el pegamento; en la clase de capas te lo enseño con los gramos exactos.
3. Quedó chicloso y blando
Te pasaste del 10% de activos sobre el peso de la base, o metiste demasiado aceite. En 100 gramos de base caben 10 gramos de activos como máximo, y de esos, no más de 5 gramos de aceite. Más aceite baja la espuma y ablanda todo.
Arreglo: lo único que a mí me ha funcionado es refundirlo con la misma cantidad de base nueva; el porcentaje baja a la mitad y el jabón se endurece. Para la próxima, la regla del 10% de aditivos pegada en la pared del taller.
4. Tiene burbujas y cráteres arriba
Al remover se forman burbujas, suben al verter y, si las dejas, revientan y quedan ojitos, o una capa opaca como espuma seca. Faltó el alcohol en atomizador justo después de verter.
Arreglo: es estético. Puedes recortar esa cara con un cuchillo exclusivo de jabón, o ponerla hacia atrás en el empaque. Para la próxima, el atomizador va al lado del molde antes de empezar a fundir, no después.
5. Tiene rayas y marcas raras
Ondas, líneas dobles, una superficie que parece de dos niveles. Moviste el molde para acomodarlo antes de que estuviera sólido. Un jabón de 100 gramos tarda entre 15 y 20 minutos en endurecer; en ese rato, ni lo mires.
Arreglo: ninguno, pero no es grave, es solo estético. Para la próxima, coloca el molde donde va a quedarse y vierte ahí.
6. El café se fue todo al fondo
Los granos gruesos se hunden si la base está muy caliente y líquida. Es física, no mala suerte. Arreglo: no hay, pero tienes un jabón de dos caras: una exfoliante y otra suave, y así lo vendes.
Para la próxima: deja templar la base removiendo hasta que espese un poco y entonces incorpora el exfoliante. Existe además la base de suspensión para exfoliantes pesados, hecha exactamente para esto.
7. Me quedaron grumos del polvo
Echaste el polvo seco sobre la base fundida y se apelotonó. Cuanto más remueves para deshacerlo, más burbujas metes y más se te enfría la base. Arreglo: no; el grumo ya está dentro.
La medida exacta
Pesa el polvo y el aceite en el mismo vasito aparte. Por ejemplo, 2 gramos de espirulina con 2 gramos de aceite de aguacate. Mézclalos ahí hasta hacer una pasta y luego incorpórala a la base. Entra sin un solo grumo y remueves la mitad.
8. Raspa y no lo puedo usar en la cara
La partícula es demasiado gruesa. Un jabón facial lleva exfoliante molido fino: cáscara de naranja pulverizada, arcilla, avena molida. El café va molido finito, de grano, y jamás soluble: el soluble se disuelve y no exfolia nada.
Arreglo: reclasifícalo como jabón corporal, que ahí sí sirve. Para la próxima, toda planta deshidratada y en polvo, nunca fresca ni entera. Se ve bonita en el molde y raspa en la ducha.
9. No pesé y no sé repetirlo
Te salió el mejor jabón de tu vida y no sabes cuántos gramos de qué le pusiste. Ese jabón no existe: no lo puedes vender dos veces ni calcular su precio.
Arreglo: ninguno para esa tanda. Para la próxima, la báscula de gramos del kit mínimo no es opcional.
10. Se me disparó la traza
Este es de saponificado. Estabas batiendo, la mezcla pasó de líquida a puré de papa en segundos y no llegaste al molde. Dos culpables: una fragancia aceleradora, o aceites y lejía demasiado calientes al juntarlos.
Arreglo: mete la masa al molde como puedas, a cucharadas, y aprieta. Queda feo, pero es jabón y cura igual. Para la próxima, iguala temperaturas antes de mezclar y prueba cada fragancia nueva en una tanda pequeña. Aprender a ver la traza antes de que sea tarde evita este susto.
11. Pica o tira al usarlo
Dos causas. La buena: no ha curado lo suficiente. Un saponificado en frío necesita mínimo 4 semanas de reposo tras el corte. La mala: te equivocaste al calcular la sosa y hay álcali libre en la barra.
Para la próxima: sosa calculada con el índice de saponificación de cada aceite y pH medido antes de estrenarlo, como enseño en curado y pH de la barra.
12. Usé la cuchara de la cocina
La misma olla del sancocho, el palito de las arepas, el molde de las magdalenas. Tres problemas: contaminación cruzada de restos de comida, olores que se quedan en la base, y el riesgo real de que un utensilio que tocó sosa vuelva a la sopa.
Arreglo: el jabón ya hecho, si huele a sofrito, no se salva. Para la próxima: utensilios de uso exclusivo, marcados con cinta, guardados en una caja aparte. Está en el kit mínimo y en las reglas de seguridad con la sosa.
Ya sabes leer un jabón estropeado. Ahora toca lo contrario: que uno bueno se vea bueno. En la clase 20 vemos cómo empacarlo, etiquetarlo y ponerle precio, con la fórmula de costos que yo uso: suma de materiales por tres.

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